Baby, don’t leave me this way…

En el mundillo de Internet, hay pocas cosas que den tan mal rollo como encontrase con una web que ponga “última actualización: 24/11/2005”, cuando la fecha en vigor acaba en nueve. Eso es lo mismo que poner un llamativo banner en la zona superior de la home, que diga algo así como: “salga de esta página inmediatamente”.

Si la última actualización data de más un par de meses, lo mejor es eliminar cualquier referencia temporal. De esa forma el site parece ser estático y las pocas visitas que tenga durarán, al menos, más de 15 segundos.

Ahora bien, existen webs que están pensadas para ser dinámicas, y que en su home reservan espacio para contenidos que deben ser actualizados (noticias, eventos, documentación…). En estos casos, eliminar las referencias temporales no es suficiente. Si un usuario se encuentra todos los días con la misma noticia, o descubre que el evento destacado ya se ha clausurado, dejará de efectuar visitas.

Este problema (ya lo decíamos en su día en un artículo sobre gestores de contenidos) es muy común. Y suele darse cuando se afronta el desarrollo de una web actualizable sin haber sopesado antes los pros y los contras. En estos casos, por lo general, los pros que se tienen en cuenta no son los adecuados, y los contras ni siquiera se plantean.

Para empezar, el motivo principal por el que se decide desarrollar una web actualizable no debe ser nunca el de las posiciones en los buscadores. Desde que se ha “filtrado” que Google y compañía premian con mejores posiciones en los resultados de búsqueda a los sites que actualizan sus contenidos, ha nacido un sinnúmero de webs que ahora están criando malvas, o que están a punto de hacerlo.

Que una web sea actualizable, o no, es una decisión que debe tomarse en función de la naturaleza de la propia web, y de la actividad de quien paga por su desarrollo. Es más, de esto debería depender incluso la decisión sobre qué secciones deben ser actualizables…

Si, por ejemplo, se tiene una empresa de artículos de baño y se decide desarrollar una web que permita la venta online, es evidente que el catálogo de productos debe ser actualizable. Lo mismo se puede decir de un pequeño periódico local online, y de la sección noticias internacionales.

Ahora bien, la empresa de productos de baño puede querer que en su web haya una sección de noticias (del sector, o generales). Y, por su parte, el periódico quizá decida vender productos mediante un catálogo online. En ambos casos las acciones deben responder a una necesidad real: la empresa de baños debe tener cosas que contar (y tener en plantilla a alguien que las cuente), y el periódico debe tener productos que vender (y la infraestructura para satisfacer a los consumidores).

Si lo que se pretende es tener secciones actualizables porque eso puede mejorar el page rank, lo mejor es desistir. Manteniendo una web al día se escalan posiciones poco a poco… Pero se bajan varias de golpe cuando los contenidos “actualizables” no cambian durante un tiempo (muy breve, por cierto).

Y eso es lo que ocurre cuando la información que debe actualizarse no tiene nada que ver con la actividad de los que se encargarán del site… ¿Quién va a buscar y a redactar las noticias para la web de la empresa de productos de baño?

¿Se han tenido en cuenta los recursos (y los costes) necesarios, o es que el jefe pretende que sea la secretaria, o el encargado del almacén quienes, al mismo tiempo que se encargan de lo suyo, redacten en sus ratos libres alguna noticia para colgar en la página de la empresa? Porque la empresa no cuenta con gabinete de prensa, ni con sección de marketing… ¿para qué, si no hace falta? Al fin y al cabo, la sección de noticias es para darle vidilla al site…

Pues precisamente esas secciones que se meten porque sí, solo con la intención de darle vidilla a una web, son las que acaban por darle el tiro de gracia.

Así las cosas, antes de plantear el desarrollo de un site actualizable, hay que pensar detenidamente si vale y la pena o no. Y, si la vale, hay que asumir los costes que se desprenden de este asunto.

Si se prevé que no se podrá contar con nadie que, dentro de la empresa, se encargue de mantener actualizada la web, hay que sopesar la conveniencia de contratar a terceros para que lo hagan. Que nadie se piense que la broma sale gratis.

Es cierto que existen contenidos que pueden mantenerse actualizados de forma automática, como las secciones RSS que muestran las noticias de otros medios. Pero eso tiene sentido sólo si se muestran contenidos que interesen de verdad a los usuarios. No es razonable pensar que los visitantes de la web de artículos de baño accederán al site para repasar la actualidad política. Para eso está la prensa digital. Además, preparar las páginas con el código RSS correspondiente conlleva trabajo, y el desarrollador de la web, de una forma u otra, lo cobrará.

En resumen… Tener una web actualizable conlleva una gran responsabilidad. Si la web es corporativa, es la propia imagen de la empresa la que está en juego. Por lo tanto, más vale pasarse de cautelosos y, si hace falta, contar con una única sección actualizable, que tirarse al ruedo y enfrentarse a un toro que puede estar muy por encima de nuestras posibilidades.

Hay que evitar a toda costa que una web se quede abandonada, o que parezca que lo está.

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