e-Readers: lectores de libros electrónicos

Un iRex Iliad

Hace tiempo que quiero hacerme con un e-Reader, es decir, con uno de esos aparatos que sirven para leer libros electrónicos, o e-Books… Y tenía que escribir este post como forma de devolverle a la empresa el tiempo que he dedicado a buscar referencias, y leer comentarios al respecto en foros y chats… ( no le estoy haciendo la pelota a nadie, salvo a mi conciencia que ya estaba chirriando).

En puridad cualquier ordenador, sea portátil o no, o cualquier dispositivo móvil como las Palm, los iPhones y similares te permiten leer un e-Book… Basta con descargar la versión en PDF de cualquier escrito.

Sin embargo, lo que diferencia a los e-Readers del resto de dispositivos capaces de abrir PDFs, TXTs (y otros formatos compatibles) es la forma en la que muestran el texto en pantalla. Los ordenadores y los dispositivos móviles cuentan con pantallas iluminadas que terminan por cansar la vista.

Tinta digital: e-Ink

Un e-Reder, en cambio funciona con una tecnología diferente (e-Ink) que muestra el texto en pantallas no luminosas, con lo que la experiencia de lectura es muy similar a la de la página de un libro de papel. No voy a entrar en detalles técnicos. Quien quiera conocer más sobre esa tecnología puede leer la entrada correspondiente en la Wikipedia (en inglés).

Lo importante a tener en cuenta es que se puede leer cualquier texto guardado en alguno de los formatos compatibles con este tipo de dispositivos, sin dejarse los ojos en el intento.

Y otra cosa: en el aparato podemos almacenar muchos más libros que en casa, y llevarlos todos encima.

Hasta ahora no he dicho nada que no se haya repetido hasta la saciedad en cientos de descripciones de este tipo de productos, en blogs, en foros, o en las propias páginas promocionales de las casas que fabrican e-Raders (o que venden e-Books).

¿Por qué?

Acabada esta suerte de introducción, voy a intentar resumir en pocas palabras por qué me interesa tanto este gadget en concreto:

  1. No se necesitan mil copias en papel, para que un texto pueda ser leído por mil personas al mismo tiempo. Las implicaciones ecológicas son innegables, a no ser que luego se demuestre que uno de sus componentes contamina más que 10 millones de bolsas de pástico, o algo por el estilo…
  2. Puedes hacer “bookpping” (no busquéis la palabra, me la acabo de inventar). Lo mismo que cuando se popularizó el mando a distancia, y la gente empezó a hacer zapping, con estos bichos es posible ir saltando de libro en libro hasta que das con uno que te mola. Que levante la mano aquel que no lo haya vivido: tremendo libraco en el bolso o en la mochila, viaje de metro, tren o avión, y en la página 20 te das cuenta de que la historia no va contigo… ¿Qué haces?… No sueles llevar dos libros encima… En un e-Reader puedes almacenar hasta 1500, según las especificaciones de algunos de ellos.
  3. Mola cantidad… ¿que pasa? No soy gadgetófilo… No pienso hacerme con un iPhone, pero reconozco que estos aparatos me han seducido.
  4. La pasta. Es cierto que inversión inicial es importante (desde los 250 euros, hasta los 600, o más), dependiendo del bicho que te quieras comprar. Por razones personales quiero uno de 8 pulgadas sobre el que se puede escribir y dibujar a mano alzada, y que viene a ser uno de los más caros… Pero luego te ahorras mucho dinero en libros… Si eres legal y pasas del pirateo, te puedes hacer con toda la bibliografía de Julio Verne por menos cinco dólares. Y un “best-seller” por 9,99 U$ (los datos sobre precios los he sacado de un artículo de opinión de Francis Pisani, publicado en el Ciberpaís, y hacen referencia a Amazon).

En cuanto a las reticencias que se esgrimen a menudo, en plan “es que leer en papel tiene un no sé qué”… o “¿y qué pasa con el olor a nuevo de los libros?…ese que es tan sugerente…” Bueno, no quisiera ser descortés, pero me parecen poco serias. ¿Alguien echa de menos marcar los números de teléfono usando un disco con agujeritos?

A la peña le suelen fascinar los iPhones, las Palms, los ordenadores portátiles, las cámaras digitales, las teles planas (aunque se vean fatal), los iPod, y cualquier cosa que lleve un chip dentro y que quepa en una mano… No se paran a pensar en plan nostálgico en las antiguas cintas de música (esas que se enredaban, y que había que rebobinar con un bic), ni en las fotos de papel o las diapos… A la gran mayoría no le costó nada sustituir los discos de vinilo por los CDs (una pena, por cierto… y quien piense que este comentario denota un contradicción en mi discurso, tiene razón).

Pero cuando se paran a pensar en un e-Reder se plantean eso de lo “bonito que es el papel”.Vamos a ver, un libro nuevo huele a nuevo hasta que deja de serlo… Y si es malo, o no te gusta, te da igual a lo que huela.

En cuanto al “no se qué…”, leer en un e-Reader también tiene el suyo… lo nuevo, el futuro, la consciencia ecológica… Yo qué sé.

A tener en cuenta

Por otra parte, y como en todo, hay que ser consciente de las limitaciones, y de las carencias de los e-Reders. Para empezar, y ya lo hemos dicho, no son baratos. Si no eres un lector asiduo, lo mejor es que pases hasta que no bajen de precio. Luego está el tema de su tecnología… es bastante nueva y en algunos casos se puede pagar la novatada… Ahora mismo sólo existen en blanco y negro (8 ó 16 niveles de grises, según el aparato), y la inmensa mayoría de los títulos a la venta están en inglés (algo que te afecta si vas a ser legal, porque en plan pirata está en castellano todo o casi todo lo que te pueda interesar, en lo que a novelas se refiere).

En este punto, es importante señalar que uno de los más conocidos y mejor dotados, el Kindle, sólo permite bajar los libros de Amazon (lo que a mi juicio es una enorme desventaja). Además, hace poco (en relación a la fecha de este post) Amazon retiró de los aparatos, vía wireless y sin avisar a los usuarios, ciertas obras que éstos habían adquirido legalmente, pero que resultaron no tener los derechos de autor en regla. El caso generó una importante reacción entre usuarios, reales y potenciales. Dejo al lector el trabajo de extraer sus propias conclusiones.

Finalmente, no quisiera acabar sin facilitar una lista de los lectores más populares (la mayoría solo pueden adquirirse por internet).

  1. iRex iLiad
  2. Kindle
  3. Hanlin
  4. Papyre
  5. CyBook
  6. Sony Reader

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