Grafismo y paisaje

portada de la revista paisea 006

portada de la revista paisea 006

Qué tiene que ver el grafismo con el paisajismo, o cómo puede intervenir el diseño gráfico en el paisaje, es la pregunta que se hace la revista Paisea en su último número monográfico, presentado en Valencia el pasado día 11 de septiembre.
La respuesta no es evidente, pues son dos disciplinas que rara vez se encuentran y no tienen tradición de convivencia. El grafismo suele estar enfocado a la escala de la mano humana, muy lejos de la dimensión del horizonte. Sin embargo, avances en las técnicas de rotulación en gran formato permiten a los diseñadores grandes áreas antes inabarcables. Por otro lado, desde la arquitectura, el urbanismo y disciplinas afines, las intervenciones en espacios abiertos son más complejas y requieren mayor carga de significación y contenido. Es en este punto en el que la imagen bidimensional diseñada encuentra diversas formas de proyectarse en el entorno.

Una situación donde este encuentro se hace muy evidente es en los proyectos de señalización, lo que en diseño solemos llamar señalética. En este caso, hablamos de la aplicación directa de mensajes gráficos in situ, empleando normalmente soportes especialmente diseñados. La diferencia la marca la sensibilidad del diseñador frente al paisaje sobre el que interviene: el elemento señalizador puede ser intrusivo o respetuoso, discreto o provocador, neutro o expresivo, dependiendo de las condiciones del proyecto. Esto se aprecia muy bien en los trabajos del estudio francés intégral-Ruedi Baur.

En ocasiones es desde la propia arquitectura desde donde parte la vocación gráfica a gran escala. Jean Nouvel se ha caracterizado por integrar formas gráficas sobredimensionadas en las fachadas de sus edificios. En el museo Quay-Branly en Paris el jardín que lo rodea se protege de la ruidosa calzada que bordea el Sena mediante un gran muro de vidrio convertido en una enorme cartelera, donde pueden anunciarse las exposiciones y actividades del museo mediante espectaculares tipografías de colores.

Las posibilidades del grafi-paisajismo son inacabables. El llamado Street art, la evolución sofisticada del graffiti más allá del hip-hop, también ha encontrado el camino hacia los espacios abiertos y las perspectivas ambiciosas. Así lo prueban los «trabajos» de gente como Banksy o Eltono, y así lo ha refrendado la prestigiosa Tate Modern de Londres al invitar a varios artistas callejeros a intervenir en su fachada más visible, frente al támesis.

Etiquetas: , ,

volver arriba

Los comentarios están cerrados.